En Bogotá todos conocen la leyenda de aquel lugar que corona la ciudad: dicen que la pareja que sube junta, luego se separa. A hora y media de allí, en La Mina de Sal de Nemocón, existe otra leyenda que dice exactamente lo contrario.
Cuentan los guías de La Mina de Sal de Nemocón que el Corazón de Colombia, en la Cámara de los Enamorados, fue tallado por un minero profundamente enamorado, que quiso dejar grabada en la sal una prueba de que su amor era tan firme como la roca misma: un corazón para el amor de su vida. Desde entonces, quien llega en pareja hasta ese corazón y lo mira de frente tomado de la mano de la persona que ama, sella algo que ya no se deshace.
El Corazón de Colombia no es una piedra cualquiera: es sal, la misma que ha resistido el paso del tiempo sin perder su forma, sin disolverse, sin rendirse. Por eso dicen que es el material perfecto para guardar una promesa de amor: porque no se erosiona con los años, porque se mantiene firme donde otras cosas ya se habrían desvanecido. Es como dejar algo en depósito, algo que la sal se compromete a cuidar.
Nadie puede probar que la leyenda sea cierta. Pero tampoco nadie ha podido probar que sea falsa, y esa es, quizás, la parte más bonita del asunto: mientras no se demuestre lo contrario, cada pareja que baja a La Mina tiene la oportunidad de comprobarlo por sí misma.
Septiembre se acerca a su final, y con él el mes del amor y la amistad. Atrévete a descubrir el encanto de La Mina de Sal de Nemocón junto al amor de tu vida: desciendan juntos por sus rincones más románticos, pongan a prueba la leyenda frente al Corazón de Colombia y descubran cómo palpita desde las entrañas de Nemocón para el mundo. La Mina los espera con su promoción especial de amor y amistad. ¡Vale la pena descubrirlo!.